Superficie
y Simbolo:Julio Valdez y la Imágen Impresa
Los
primeros años
La
obra impresa de Julio Valdez da fé del papel tan importante que
el grabado juega en la carrera de un artista. Desde 1988, ha creado
cerca de 50 grabados de edición limitada, al menos la misma cantidad
de pruebas de los mismos y más de 100 monotipos. Su experimentación
en la mezcla de técnicas y su apertura a la utilización
de nuevos metos le permiten expandir su programa creativo y ampliar
el rango técnico de su trabajo en todos su medios.
Valdez
creió en un ambiente de grabado. Todavía recuerda que
en su infancia el olor de la tinta impregnaba su casa en Santo Domingo,
donde su hermano mayor tenía un espacio para hacer serigrafia.
A principio de su adolescencia, Valdez hacía los primeros experimentos
en el taller profesional de su hermano, quien se especializaba en serigrafia
sobre papel a la manera tradicional de las artes plasticas. Comenzando
a lo 15 años, Valdez estudió tres veranos consecutivos
en la Escuela de Diseños Altos de Chavón en la Romana,
donde su hermano había establecido el primer taller de grabado
de dicha escuela. Durante el año escolar estudiaba en la escuela
de Artes Plásticas de Santo Domingo, donde apredió a hacer
litografía. El recuerda haber sido ésta la primera vez
que empezó a tomar conciencia de todo el potencial creative del
grabado.
Continuó
sus estudios a tiempo completo en Altos de Chavón tomando talleres
de grabado y otors cursos de arte. Luego de su graduación en
1988, Valdez y otros nueve jóvenes artistas recibieron el honor
de ser seleccionados para una exposición de trabajos en papel
en el Museo Omar Rayo, el cual es conocido por la colección de
dibujos y grabados Latinoamericanos que el prominente pintor e impresor
colombiano posee. Este fué el primer encuentro profesional de
Valdez que de paso, aceleró la creación del grupo de jóvenes
artistas Q-Atro XXI, 1 quienes nutriéndose
de su impetu y energia colectiva realizaban grabados a un ritmo ferviente.
Durante los años subsiguientes, Valdez desarolló una conexión
visceral entre su inspiraciones creativas y su experticia en el proceso
técnico de grabado. Ya para 1993, con tan solo 24 años
de edad, Valdez obtuvo su primera de muchas exposiciones individuales
de grabado. 2
Colaboración
Un
aspecto muy especial del grabado es su naturaleza colaborativa. A pesar
de que algunos artistas realizan grabado por sus propios medios, la
mayoria incurre en este campo alentados por un editor o un taller que
provee de los recursos y las instalaciones necesarias para la producción
y distribución de éstos trabajos. Este sistema puede resultar
en un provechoso y enriquecedor y diálogo entre el artista y
el maestro impresor. El grabado de Valdez maduró y creció
como producto de dichas colaboraciones, lo cual le llevó a desarrollar
una temática importante en su obra.
En
1994, recibió una beca de gran prestigio para trabajar en el Printmaking Workshop en Nueva York, institución fundala
en 1948 por el maestro impressor Robert Blackburn, quien fuera consulado
por la administración de la escuela de Altos de Chavón
para la compra de su prensa, en esa oportunidad conoció a Valdez
a través de su director. Valdez fue invitado a mostrarle su portafolio
a Blackburn con el resultado de que poco después le ofreciera
una beca de un año en el Printmaking Workshop, taller
que como ya señaláramos, goza de enorme crédito,
dedicándose dentro de sus capítulos al apoyo con oportunidades
de ingreso a artistas internacionales para que se formen en las variadas
técnicas de grabado que allí se enseñan, utilicen
sus instalaciones y participen en exposiciones y programas de extensión
profesional. Allí fue que Valdez aprendío los nuevos métodos
que antes estaban fuera de su alcance, siendo esta una época
de inmersión técnica y de exploración estética.
Por otra parte, el espacio amplio y democrático del taller, tal
y como lo describe Valdez, lograba una gran sinergia entre los artistas,
tanto dentro como fuera del salón de clases.
Finlizando
la beca de Blackburn, otra oportunidad se le prentaría a Valdez.
Esta vez Kathy Caraccio, 3 una maestra impresora
que solía trabajar con el maestro, buscaba un asistente temporal
para ediciones. Interesado, Valdez aceptó. A los pocos días
de su labor, Caraccio se dió cuents de la vasta experiencia de
Valdez y le pidió que creara su propio trabajo en el taller.
Asi nació la que se convertiría en la relacion más
gratificante y significativa que Valdez haya tenido con un maestro impresor. "Fue amor a primera vista" 4 recuerda Julio. En contraste con bajo más íntimo en el
cual el artista impresor, específicamente Valdez, se integraba
para encontrar nuevos métodos mediante los cuales obtener lo
que buscaba expresar. Aquí pudo practicar trnquilamente, mientras
Caraccio pulía sus exploraciones y lo introducía a nuevas
técnicas.
Técnica
Aunque
bidimencionales, los grabados de Valdez son todo menos planos. La tinta,
el papel y las complejas matrices comprimidas bajo el peso de la prensa
crean líneas intrincadas y superficies texturizadas que terminan
resultando táctiles. A lo largo de su carrera, Valdez se ha propuesto
consistentemente desarrollar un método de grabado que sea atractivo
tanto al tacto como a la vista. Dicho método va paralelo al enfoque
del artista en la técnica mixta de su pintura en la cual aplica
una combinación de materiales acrilicos y tinta sobre papel que
luego es montado sobre pocedimientos de impresión con el uso
frecuente de materiales poco ortodoxos.
Con
anterioridad, en Santo Domingo, Valdez combinaba la impresión
serigráfica y la colografía, y añadía algunas
veces la técnica del relieve sin tinta. En la impresión
serigráfica, especie de esténcil, el artista realiza un
diseño sobre una maya (platilla de seda) muy bien estirada que
se cubre con tinta para que al ser presionada salga por las aperturas
de la maya hacia el papel que debe encontrarse debajo. En colografía,
varios materiales tridimensionales son aplicados o encolados a la superficie
de la plancha. Una vez entintada y corrida por la prensa, la plancha
produce un efecto de relieve en el papel. De manera parecida, el relieve
sin tinta crea un embozado escultural al imprimir papel húmedo
en una placa encolad. Aplicando una capa de un medio versátil
encima del otro, Valdez crea el escenario para la sumersión de
cada pieza en el efecto visual de la transparencia y la yuxtaposición.
A
partir de 1994, bajo la segerente y experta guía de Caraccio,
Valdez comenzó a trbajar con la técnica que ella denomina seda acuatinta. Aunque está relacionada con el método
de colografía, su nombre, seda acuatinta, se refiere al efecto
visual de la acuatinta más que a la técnica intaglio de
la misma, la cual implica el uso de resina en polvo y ácido. 5 Para la creación de seda acuatinta,
Valdez engoma mayas de poliéster de tejido fino a un cartón
o a una placa de plástico lijada, luego realiza un diseño
aplicando una mezcla de pintura acrílica blanca más barniz
en diversas cantidades. Al final la plancha se entinta y se limpia,
como se haria con una de aguafuerte, y se pasa por la prensa. Como ocurre
en la serigrafía, las åreas bloqueadas por el diseño
retienen menos tinta, creando así tonos más claro. Esta
técnica también le ha proporcionado a Valdez la libertad
de aplicar en una plancha dos colores o más a la vez. Esta posibilidad
lo impulsó a alejarse desde temprano de la casi convencional
paleta monocromática.
En
los años recientes, Valdez ha experimentado con el color de manera
aún más agresiva al añadir a sus esquemas dos técnicas
mas: à la poupèe y chine collè.
De una manera muy delicada, se obtienen mezclas cromáticas con
el uso de à la poupèe (muñeca, en francés),
la cual consiste en la aplicacción de varios colores a la plancha
mediante moñitos de tela en forma de cabeza de muñeca.
Esto permite una mezcla mejor, particularmente cuando se utiliza el
papel humedecido. Chine collè es el método mediante
el cual se adhiere trozos delgados de papel, (razgados o recortados
en la forma deseada) a una superficie entintada de la plancha que luego
se pasará por la prensa. Conjuntamente, éste efecto cromático
tan poético es acentuado mediante la impresión de la maya
de poliester estirada sobre la plancha de cartón o de plástico
lijado. Las suntuosas superficies grabados como Pareja y Perfil
con Espinas llevan esta mezcolanza de técnicas.
Además
de sus sedas acuatintas, Valdez realiza con frecuencia monotipos,
los cuals le permiten experimentar una culminación instantánea.
Los monotipos son piezas únicas de impresión que se logran
utilizando una plancha en la cual se ha dibujado o pintado, en el caso
especifico de Valdez, con tinte de impresión que luego la imágen
es transferida al papel. Es un híbrido fascinante que combina
pintura e impresión para logar un resultado espontáneo
y directo, algo que atrae muchísimo a Valdez. La apariencia espontánea
de este medio se contradice con la complejidad de dicha téchnica.
Valdez usualmente retoma la imágen residual de su plancha al
añadir marcas que crean una segunda impresión con variantes.
De igual manera, con frecuencia trabaja a mano éstos monotipos
utilizando creyones de cera y guache para disimular así las fronteras
que pudiesen advertirse entre sus medios. Me veo Claramente es uno de los monotipos más complejos de Valdez. En esta pieza,
además de la técnica de monotipo tradicional, Valdez agregó
un monotipo de trazo al dibujar en la perte posterior del papel y con
la plancha por debajo. También estampó repetidamente,
usando la tapa cicular de una barrita de goma, la parte tracera de la
pieza, transfiriendo de esta manera la imagen a la parte frontal.
Significado
La
textura, laboriosidad y tono en capas de los grabados de Valdez, asi
como la materialización de sus procesos, están ligados
al significado y a el simbolismo de su obra. Tal y como en su acervo
pictórico de técnica mixta, Valdez describe su aplicación
manual de materiales a la plancha de grabado, como una manera de rendir
homenaje a las antiguas tradiciones culturales de África y América
Latina. Así mismo los símbolos que Valdez incorpora a
su trabajo sugieren una profunda conexión con su herencia racial.
Aunque podemos encontrar figuras rudimentarias y fracionadas en sus
primeros grabados abstractos, una clara presencia humana, en forma de
silueta corporal, surgió en 1994 y a permanecido a lo largo de
la década. Este cambio aconteció cuando Valdez estaba
en el Printmaking Workshop, en Nueva York, época durante
la cual Valdez no poseía un estudio para trabajar, siendo la
prensa su única salida creativa. Después, de establecerse
permanentemente en Nueva York, el motivo de la silueta se esparció
en todo su trabajo, afirmando así la primacía de la fuerza
creativa detrás de su obra impresa.
Valdez
describe la silueta como la suya propía y en su forma horizontal,
como la representación de un esclavo al ser transportado por
barco hacia en Caribe. Es la figura humana como una presencia anónima:
una sombra o huella que evoca tanto la experiencia individual como una
historia compartida. La ausencia de características identificables
como el rostro humano contribuyen al hecho de que las figuras de Valdez
están atadas a su presente, lejos de tierra y su ancestros.
A
finales de los años 90, a las siluetas pintadas de Valdez se
le unieron otras imágenes. Introduciría vida floral, marina
y animal, particularmente la planta de Yuca y la lagartija, ambas pertenecientes
a la cultura indígena dominicana, así como las formas
abstractas y el texto. En algunas piezas un collage de estos elementos
rodea a la silueta. En otros casos, estos símbolos cubren la
composición en su totalidad en una cuadrícula de collage
súper impuesta por la silueta. El interes de Valdez por sobreponer
diferentes planos, corresponde a la obra impresa de esta etapa. Para
compensar el formato pequeño de sus grabados, su cuadrícula
de símbolos reside en el fondo y la silueta sobreimpuesta se
vislumbra más grande. Además de eso, usualmente reduce
la silueta a un busto o cabeza para acoplarse a la escala menor de sus
grabados, no obstante, sigue comunicando la misma fuerza de sus grandes
siluetas pintadas.
Junto
con la llegada del año 2000, vino otro cambio visual y texto.
En contraste con la silueta sólida de la década anterior,
el nuevo trabajo de Valdez revela la ineludible materialización
del cuerpo, mostrando ahora todo lo que previamente se había
omitido. Partes de cuerpo desmembradas y piel despellejada en obras
tales como Features y To the Bones / Hasta los
Huesos, segieren una nueva consciencia acerca del cuerpo humano
y la morbosidad. Aunque está conectado metafóricamente
a la lucha y a la historia de su país, esta obra también
está ligada al interés artístico contemporáneo
acerca del cuerpo humano y la conciencia pública de nuestras
funciones internas. No obstante, algo interesante es que éste
cambio en las imágenes no ha sido filtrado a trav´s de
los grabados de Valdez. Su nueva obra permanece enfocada en la imágen
de la cabeza, quizás porque todavía él no ha agotado
sus permutaciones teecnicas.
A
lo largo del cambio y crecimiento artísticos de Valdez, este
ha ilustrado constantemente una parte del cuerpo en particular, visible
hasta en sus primeros trabajos: el Sagrado Corazón. Pero es más
un símbolo que una declaración religiosa. El corazón
ha persistido como una insignia espiritual e intuitiva para Valdez.
Es un órgano emblemático que guía su arte tanto
como a su vida.
Judith
B. Hecker, Assistant Curator
Dept. of Prints & Illustrated Books
Museum of Modern Art (MOMA), New York
1
El nombre Q-Atro XXI es un juego de palabras sobre el número
"cuatro", que en este contexto significa "cuatro para
el siglo XXI".
2 Esta Exposición tuvo lugar en San Juan, Puerto Rico y fue curada
por Beatriz Mayté Santiago Ibarra, coordinadora general de la
Bienal de San Juan del Grabado Latinoamericano y del Caribe, una de
las más antiguas bienales de grabado. Más tarde en su
carrera, Valdez sería incluido en semejantes bienales a través
del continente.
3 El Kathy Coraccio Printmaking Workshop, establecido en 1977, se especializa
en procesos colográficos e impresión en relieve.
4 Conversación cen el artista, Diciembre 29, 2000.
5 Valdez raras veces trabajó en grabados usando ácidos.
Las instalaciones en Altos de Chavón no incluían baños
de ácidos las cuales son costosas de mantener- quizás
dirgiéndolo a confiar consistemente en la aplicación de
diversos materiales a sus planchas de impresión para lograr superficies
texturizadas. El interés de Valdez en la "Seda Acuatinta"
puede también que le haga recordar el haber sido expuesto a temprana
edad al proceso de impresión serigráfica (tanto en papel
como en tela) en el primer taller de su hermano.
6 Sólo hay algunos retratos pintados en los cuales el rostro
de Valdez es claramente indentificable.